.PrimerPalo.
UN BRONCE CON TEMPLE DE ACERO: ARGENTINA SE SUBIÓ AL PODIO EN EL SUDAMERICANO
La Sub-20 femenina cerró la competencia continental en Venezuela con una enorme muestra de carácter. Tras golear en la fase inicial y asimilar un duro golpe en semifinales, las dirigidas por Ailén Habarna reaccionaron a tiempo ante Colombia para ratificar que las bases del recambio nacional están más firmes que nunca.
21 de septiembre de 2026 a las 4:13 a. m.

El Sudamericano Sub-20 disputado en el Domo Bolivariano de Barquisimeto dejó sensaciones encontradas, pero por sobre todo, una certeza inquebrantable: el recambio de la Selección Argentina Femenina tiene bases muy firmes. El equipo dirigido por Ailén Habarna se colgó la medalla de bronce tras derrotar 2-1 a Colombia, subiéndose a un podio que, lejos de ser un premio consuelo, es la confirmación de un proceso que no para de crecer. Para dimensionar el valor de este logro, hay que recordar que la Albiceleste construyó su camino con una solidez admirable en la fase de grupos, donde clasificó primera e invicta tras vencer a Chile, Uruguay y Perú, y empatar contra la propia Colombia, acumulando 17 goles a favor y manteniendo la valla propia en cero. Para comprender el desarrollo del torneo, resulta clave detenerse en el tramo final de la semifinal ante el local, Venezuela. Argentina había borrado de la cancha a la Vinotinto con un planteo táctico impecable, traduciendo la superioridad en el marcador con los goles de Dulce Ríos y Carola Wilhelm. El 2-0 parecía sellar el pasaje a una final histórica. Sin embargo, el futsal es un deporte que no perdona las distracciones. Impulsadas por el empuje de su gente en las tribunas, las venezolanas reaccionaron de forma explosiva sobre el cierre, provocando una ráfaga agónica para estampar un increíble 3-2. Un golpe que impactó en lo anímico, pero que en esta etapa de desarrollo en las categorías formativas aportó una experiencia fundamental para el crecimiento deportivo y la madurez competitiva.

Lo verdaderamente grande de este plantel no fue cómo cayó, sino cómo se levantó. Menos de 24 horas después del impacto psicológico de la eliminación, las jugadoras salieron a la cancha a jugar por el tercer puesto contra el combinado Cafetero, que venía con sed de revancha tras el cero a cero previo. La historia volvió a ponerse cuesta arriba cuando Colombia se adelantó en el primer tiempo. Allí apareció la personalidad de este equipo: en lugar de caer en la frustración, la Albiceleste redobló la intensidad. Antes del descanso, las apariciones de María Piredda y Milagros Barrantes dieron vuelta la historia para sellar el 2-1 definitivo. Sostener el resultado en el complemento con los dientes apretados fue la muestra de carácter que este grupo necesitaba para coronar su torneo. Lejos de desmerecer el logro, este podio es un cimiento firme para lo que viene. Conseguir la medalla de bronce por tercera edición consecutiva en una competencia donde Brasil se consagró tetracampeón tras vencer a Venezuela en tiempo extra, demuestra una regularidad y una competitividad que muy pocas selecciones en Sudamérica pueden ostentar. Argentina terminó el Sudamericano ratificando que puede plantarse de igual a igual ante cualquier potencia continental y sostener una identidad defensiva envidiable. El proceso de las selecciones femeninas de AFA sigue sumando rodaje internacional, puliendo talentos que mañana nutrirán a la Mayor. El Domo de Barquisimeto no vio una derrota; vio el nacimiento de una camada de jugadoras que entendieron cómo se juega, cómo se sufre y cómo se gana con la camiseta argentina. El bronce es de ellas, pero el futuro le pertenece al futsal femenino de nuestro país.
Artículos relacionados
Fuente: .PrimerPalo.

