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LEO PARROTA, DT DE VILLA MODELO: “EL COMPROMISO QUE TENÍAMOS DESPUÉS DE ESTAS TEMPORADAS ERA GRANDE Y SABÍAMOS QUE ESTE ERA EL AÑO”
Tras sellar el ascenso anticipado, el conjunto de Gerli celebró la obtención del campeonato junto a su gente en un emotivo empate frente a Deportivo Morón. El entrenador repasó el valor humano del vestuario, el rol clave de Ailén Habarna en la dupla técnica y el desahogo de un barrio que recuperó su lugar de pertenencia.
28 de octubre de 2026 a las 2:58 p. m.

El Club Atlético Deportivo Villa Modelo puso fin a una larga espera de 11 años en la Primera C del futsal argentino. Tras haberse consagrado de manera anticipada al derrotar por 2-0 a Excursionistas de visitante en la fecha 32, el conjunto de Gerli vivió su tarde soñada de fiesta en casa. Ante un Microestadio Alfredo Piñeyro completamente colmado, el flamante campeón celebró el título y el ascenso directo a la Primera B en un electrizante empate 6-6 frente a Deportivo Morón, en el encuentro por la jornada 33 del certamen. El cruce ante el Gallo fue un fiel reflejo de la alta competitividad que define a la categoría: paridad absoluta, máxima intensidad física y un espectáculo de goles en cada rincón del 40x20. Con el pitazo final del arbitraje y la copa ya en manos del plantel conducido por la dupla técnica de Leo Parrotta y Ailén Habarna, la emoción desbordó por completo a los hinchas. El director técnico analizó las sensaciones que dejó la tan esperada consagración: "Fue una mezcla de alivio y emoción muy difícil de explicar. En un segundo se me pasaron por la cabeza todos estos años, las derrotas que dolieron, todas las decisiones que se tomaron para avanzar y encontrar nuestro ADN, y la vida dedicada a este deporte hermoso desde jugador hasta hoy como entrenador". —¿Se sentía en el día a día esa "obligación" histórica de devolver al club a los primeros planos o supieron aislarse de esa presión? —La historia de Villa Modelo está siempre presente y la verdad es que la vivimos más como un orgullo que como una presión. Saber que este club fue campeón y llegó a pelear en Sudamérica (ndR: subcampeón de la Libertadores 2002) nos motivaba. Lo que hicimos fue enfocarnos en lo nuestro y marcar el camino de lo que queríamos para el club. Creo que la presión jugó siempre porque el compromiso que teníamos después de estas temporadas era grande y sabíamos que este era el año. La campaña de Modelo no fue una casualidad, sino el fruto de una regularidad implacable en esta temporada. El conjunto de Avellaneda logró dar la vuelta olímpica y asegurar el primer puesto a falta de dos jornadas para el cierre de la etapa regular, una muestra de autoridad total que se extendió hasta los festejos frente al público el pasado fin de semana. Detrás del éxito se consolidó un grupo de trabajo que asimiló a la perfección una propuesta ambiciosa, impulsada por un vestuario blindado y sumamente predispuesto ante las exigencias del cuerpo técnico. Al respecto, Parrotta destacó el valor humano y el esfuerzo colectivo del plantel: "Tener un grupo de 21 jugadores comprometidos, el empuje de la comisión directiva en cada detalle y la unión del grupo por un objetivo común fueron las claves del éxito. Los sábados a las 7:30 de la mañana me querían matar, pero estaban siempre listos porque nadie estuvo por encima del compromiso con el club".

—¿Cómo se repartieron el trabajo con Ailén y cuál fue el mayor acierto táctico de la dupla este año? —Qué decir de Ailén, una hermana que me dio el deporte y que fue un pilar fundamental en este campeonato. Ella me acompaña en todo este proceso con muchísimo compromiso desde aquel diciembre de 2023 que la llamé y le dije que era el momento de que venga al masculino, aportando su mirada, ocupándose de detalles que hacen la diferencia y estando siempre cerca del grupo. Tener a alguien de tanta confianza al lado es invaluable y le estoy muy agradecido. Tenemos los mismos valores y pasión por este deporte, y nos entendemos con mirarnos. Creo que el mayor acierto fue darle al equipo una identidad clara y que el grupo la hiciera propia. Cada jugador sabía qué hacer en cada momento del partido y sostuvimos esa idea incluso en los momentos difíciles. El convencimiento que tuvo el grupo hizo la diferencia. Otro factor fundamental fue escucharlos a cada momento, la escucha activa. Los entrenadores también podemos aprender de los jugadores y construir en base al diálogo sano y objetivo. El quiebre definitivo para convencerse de que la corona quedaba en manos del Rojo y Negro llegó en el tramo final de la competencia. El propio entrenador identificó que el inicio de la segunda rueda marcó un quiebre fundamental tras encadenar un invicto de 18 partidos. Sin embargo, el instante de máxima certeza se hizo esperar hasta los segundos finales de un compromiso clave en condición de visitante. Parrotta rememoró con precisión quirúrgica ese partido: "El momento exacto que dije ya está, fue a los 21 segundos ante Maldonado con un gol de ‘Chuky' (Cristian Iglesias), ahí lo di por hecho". Tras la consagración, el DT dedicó el logro a la gente, a las familias, a los dirigentes Regidor y Motzo, y valoró el cariño de quienes formaron parte del proceso: "Guste o no en el rol del entrenador lo más difícil son los momentos que tenes que elegir: quién se queda y quién se va. Todos los que pasaron por Villa Modelo en nuestro proceso la mayoría ha escrito felicitándonos, eso habla bien de las relaciones humanas que siempre mantuvimos con todos". —La Primera B se caracteriza por su exigencia y competitividad. ¿Comenzaron a planificar este desembarco en la segunda división? ¿La base de este plantel está lista para dar el salto? —Primero queremos disfrutar este momento, porque nos costó mucho llegar. Sabemos que la B es muy exigente y competitiva. Confiamos mucho en la base de este plantel que se ganó el derecho a jugar esa categoría, pero sinceramente quedan fechas por jugar y las vamos a asumir con mucha responsabilidad. Hasta que no termine el torneo, nos paramos en el presente. El regreso del histórico club a la segunda categoría marca el punto de partida para una institución que sabe lo que significa competir en la élite del futsal nacional. Con la alegría desatada en la Limay 1615, el cuerpo técnico y los jugadores transitan el cierre del calendario oficial con la tranquilidad de haber cumplido el gran objetivo del año y con la certeza de que la mística institucional volvió a su lugar de pertenencia. En sintonía con este presente inmejorable, Parrota sentenció con una frase que mejor define la identidad de este plantel campeón: "Modelo, ¡te queda chica la C!".
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Fuente: .PrimerPalo.




